Frío, resfríos, cansancio, ansiedad… ¡y es recién la mitad del año!

Por Janaïne Corboz

Estamos en el sexto mes del año y ¡cuántas personas dicen que ya no pueden más, que necesitan vacaciones, que sienten el mismo cansancio que normalmente sienten a fin de año!
¿Y tú? ¿Cómo estás?

Yo misma, estoy bastante cansada últimamente. El cansancio físico, creo, se puede remediar bastante fácilmente con renunciar a algunas actividades, para poder tener tiempo de verdadera relajación, y tal vez dejar de lado la serie de Netflix para poder dormir un poco más. Es más, hemos recibido un regalo de parte de Dios, que Él mismo modeló, para que descansemos por lo menos un día de siete:

Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descansó de toda su obra de creación. Génesis 2:2-3

Tienen que entender que el día de descanso es un regalo del Señor para ustedes. Por eso él les provee doble cantidad de alimento el sexto día, a fin de que tengan suficiente para dos días. El día de descanso, todos deben quedarse en el lugar donde estén; no salgan a buscar pan el séptimo día». Exodo 16: 29

Es un regalo para ti, ¡¡¡acéptalo, tómalo, úsalo!!

El cansancio emocional, encuentro yo, que es más complicado de solucionar. Las circunstancias que la vida nos arroja pueden hacernos sentir derrotados. Sin embargo, hay soluciones prácticas que podemos probar para remediar al problema. Varios estudios científicos muy serios han demostrado que el conversar, el juntarse con personas y contarles nuestras preocupaciones, alivianan mucho el problema en sí. Además, otros estudios demostraron claramente que las personas que tiene fe y que oran son menos afligidas por los problemas de la vida… ¿Tal vez hay una solución disponible al alcance de tu mano y de tu bolsillo ahora ya para que sientas descanso a pesar de las circunstancias difíciles?

Como una de las cosas relevantes que aprendí desde que soy cristiana es que somos cuerpo, alma y espíritu y que debemos estar pendientes y cuidar de las tres partes que nos hacen personas, el cansancio espiritual también tiene que ser abordado.

Si te sientes cansado pero que duermes bien, que no estás en un tiempo estresante, que no ves que tienes cargas y preocupaciones importantes en este momento (¡suertudo! pero cada uno su turno…), y sin embargo te sientes aún así exhausto, tal vez es el momento de considerar que tu espíritu está cansado. Y la solución es tan fácil:

Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Mateo 11:28-29

Si estás leyendo estas líneas y nunca le has dado un pensamiento o un espacio a Dios en tu vida, sepa que no estás aquí, leyendo esto, en este momento, por casualidad. Dios te está llamando y quiere tener una relación contigo y traerte descanso y paz.

Si ya tienes una relación íntima con Dios (igual que yo), pero que igual sientes cansancio (como yo), es tiempo que te te sientas un rato en silencio para averiguar de donde viene el cansancio y cómo se puede cambiar por una vida de renuevo, refresco y energía.

En mi caso, ya sé que necesito cuidar un poquito mejor de las tres áreas… Tengo que ser intencional, es una decisión.

¡A trabajar para descansar!

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